Lo primero
es elegir una baraja con la que te sientas identificado,
no puede ser una que te regalen o que hayas visto, tienes que identificarte
y encontrarte a gusto con ella.
Tras esto hay que impregnar la baraja con energía positiva, con
tu propia energía ya que antes ha pasado por muchas manos y se
ha cargado
de vibraciones negativas . El ritual sería el siguiente:
elige una habitación tranquila donde nadie te moleste con una
mesa de madera,
debes de poner encima de la mesa un puñado de tierra, un vaso
de agua
del mar, lluvia o río y una vela, además puedes quemar
incienso si así lo deseas.
Cuando esté todo preparado tienes que coger las cartas una por
una y concentrarte
en la imagen que aparece y recibir sus vibraciones, tras esto hay que
pasarla por
encima de la tierra, del agua y de la vela.
Cuando termines de consagrar todas las cartas (puedes tardar varios
días pero
todos seguidos), debes llevarlas encima durante una semana y cogerlas
y
concentrarte en ellas todos los días.
Para realizar la consagración debes de estar relajado y concentrado,
sin
pensar en otras cosas que en lo que está haciendo. La consagración
la debes
comenzar preferentemente en luna creciente.
Para el ritual de adivinación te debes de despojar de todo objeto
metálico, solo
se pueden llevar metales preciosos, en la habitación en la que
estés no
debe de haber ningún reloj y tiene que ser tranquila. La mesa
debe ser prefe-
rentemente redonda y cubierta con una tela oscura.
Lo primero que debes de hacer es hablar con el consultante para indagar
como es y por que realiza la pregunta, así de paso que se tranquilice.
Antes que nada debes pensar cual es el método más
apropiado a utilizar.
Tras esto se procede a barajar las cartas y a formular la pregunta,
y se realiza la
tirada. Primero observas el significado de las cartas por separado y
por
último en conjunto (esta será la respuesta a la consulta).