POR TI VOLVERÍA EL TIEMPO ATRÁS

 

Por: Sheila Segovia.

 

Disclaimers: Los personajes de "Xena , Gabrielle, Argo y Hércules pertenecen a Reinaisse Pictures MCA/Universal, "(aunque en realidad este último pertenece 100 % a la mitología griega)" . Ares y Artemisa pertenecen a la Mitología Griega, los personajes de Loghánus, Frawitz, Kadeuz y Gímor, los lugares de Zyrita y Kúzter pertenecen a mi loca imaginación, osease a mí, je,je.

 

Aviso: Este es mi segundo fan. Se aceptan, comentarios, criticas (aunque sean muy duras) y sugerencias, a la siguiente dirección antaresmx@yahoo.com.mx

 

Advertencia: En este fanfic se narran escenas de amor entre dos personas adultas pertenecientes al mismo sexo, si eres menor de edad, o te sientes herido (a), asustado (a), molesto (a), etc, etc, etc, por este tipo de relaciones y sientes que es antinatural o algo por el estilo, te recomiendo que busques otra cosa. Pero recuerden " Desde los tiempos mitológicos el amor no se ha basado solamente entre un hombre y una mujer, todos somos libres de amar a quien se adueñe de nuestro corazón, que importa que sexo posea"

 

Dedicatoria: Este fan se lo dedico en especial a una amiga Karla Hernández, gracias por tus comentarios, y a todos los mortales que han escrito fanfic. Sigan así por que la imaginación es lo ultimo que debemos abandonar en esta vida. ¿Qué por que repito esta frase?, Pues por que así debe ser, je,je, Espero que este fan les guste.

 

 

****************************************************************************************

Prologo.

 

El desayuno del rey Loghánus fue interrumpido abruptamente por el guardián de los calabozos.

 

 

Inmediatamente fue llamado el escriba y se puso a disposición de su majestad.

 

 

El escriba hizo como su rey le dijo, al terminar…

 

 

Este fue llamado con prontitud.

 

 

****************************************************************************************

 

Capitulo I

Un Mensaje Urgente

 

Era ya medio día, Xena y Gabrielle viajaban por un camino directo a la aldea Ziryta, era invierno y el viento helado golpeaba el rostro de Xena, Gabrielle iba sujeta fuertemente a la cintura de Xena, cubierta por una manta y su rostro estaba recargado en la espalda de Xena, a pesar de que esa situación le agradaba a Gabrielle ambas esperaban llegar lo antes posible a una tibia y cálida posada en donde tomar una buena comida y un buen baño caliente… Gabrielle pensaba además como decirle a su mejor amiga que estaba completamente enamorada de ella…

 

 

Xena espoleo a Argo y esta inmediatamente respondió a las ordenes de su dueña… minutos más tarde llegaron frente a la única posada que tenia ese lugar… afortunadamente para Xena y Gabrielle poca gente visitaba ese lugar en invierno. Desmontaron y Argo quedo al cuidado de un jovencito, nieto del dueño de la posada. Xena y Gabrielle entraron en la hostería, la cual estaba tibia y el olor de la comida impregnaba el lugar, cosa que a la bardo fascino, respiro hondo y se volvió hacia Xena quien esbozo una sonrisa…

 

 

Un anciano salió detrás de la puerta de la cocina y fue directamente a saludar a sus dos amigas, una gran sonrisa se dibujo en su surcado rostro.

 

 

 

 

 

 

 

Gabrielle miró hacia la gran chimenea del lugar y se concentro en sus llamas, de repente dejo escapar un gran suspiro.

 

 

 

 

 

 

La bardo suspiro dentro de si por la oportuna aparición del anciano.

 

 

 

Pero la bardo que estaba más preocupada por llenar su estómago paso por alto el comentario, y siguió devorando el contenido del tazón, el viejo Friwitz, miró a Xena divertido, y le dijo.

 

 

 

Los dos se miraron y soltaron una gran risotada, mientras Gabrielle seguía satisfaciendo su insaciable apetito. Cuando Gabrielle termino con la sopa levanto la vista para mirar a Friwitz, le sonrió y le dijo.

 

 

 

El anciano tomo el tazón de Gabrielle y se dirigió a la cocina. Xena tomo la botella de vino la destapo y sirvió para ella y para Gabrielle. Ambas bebieron y comieron hasta saciarse, el vino se le había subido un poquito a Gabrielle, y Xena estaba tan normal como siempre que bebía tal parecía que el vino no le hacía ningún efecto.

 

 

 

 

 

 

Ambas se levantaron y se dirigieron a la parte posterior de la posada, entraron a una habitación, que tenia unas bañeras amplias con agua caliente que jamás se enfriaba ya que era alimentada con agua proveniente de un géiser y la temperatura era bastante agradable, Xena se despojo de su armadura y su vestido de cuero dejando ver su cuerpo desnudo y Gabrielle se quedo maravillada contemplándole, en realidad disfrutaba ver a Xena así al natural. Xena se volvió para mirar a Gabrielle.

 

 

 

Lo que Gabrielle no sabía era que Xena se debatía fuertemente entre la idea de verla como amiga o como algo más. Xena contemplaba a Gabrielle quien estaba concentrada en sus pensamientos. Ver a Gabrielle así, tranquila y con ese suave rubor en sus mejillas le hacían fantasear con un sueño casi imposible de alcanzar, si tan solo tuviera el corazón de esa pequeña bardo que había cambiado su existencia, pero no, no era tiempo de fantasear, así que se sumergió totalmente dentro de la bañera y trato de olvidar el asunto al tiempo que emergía con el cabello totalmente mojado. Gabrielle una vez desnuda se introdujo dentro de la bañera junto a Xena realmente el agua estaba exquisita, miró a Xena con una gran sonrisa.

 

 

 

 

 

Gabrielle hizo como Xena le indico.

 

 

 

 

 

 

Xena pensó que Gabrielle se refería a un "Te amo como mi mejor amiga o como a una hermana" lo cual le molestaba, pues ella preferiría otra clase de Te amo… pero, en fin no le quedaba más que aceptar ese cariño aunque no le llenara del todo.

 

 

Gabrielle estaba dispuesta a enfrentar su verdad, pero…

 

 

 

Las voces del anciano y de la otra persona se oían muy exaltadas, Xena salió rápidamente de la bañera y tomo su espada, Gabrielle salió tras ella, en ese momento la puerta se abrió bruscamente y un joven se precipita al interior, pero detuvo su paso al encontrarse con el acero de la espada de Xena colocado en su garganta, el chico mira la espada incapaz de decir una palabra, el movimiento de Gabrielle le distrajo, le miro, y comprendió que ambas mujeres estaban completamente desnudas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gabrielle no quiso hacerse vanas esperanzas tras las palabras de Xena así que se limito a abrir el sobre y darle el mensaje a Xena, quien empezó a leerlo y a cada párrafo que leía su rostro denotaba una preocupación que nunca antes había notado en ella. Incapaz de quedarse callada, le interrogo.

 

 

 

 

 

 

 

La bardo no había terminado de digerir las palabras de Xena, pero lo que si había entendido muy bien era eso de "tu te quedas y yo me voy", cosa que ella no iba a permitirle.

 

 

Xena quien termina de colocarse la armadura, le mira con irritación.

 

 

 

Xena se enfurece y la sujeta fuertemente de los hombros, acercándola a ella.

 

 

 

 

 

 

 

Gabrielle cae de rodillas, llevándose las manos a la cara, mientras llora profusamente. Xena le mira molesta, pero esa furia es contra sí misma, porque no sabe que hacer solo se arrodilla ante Gabrielle, y le pregunta.

 

- ¿Qué sucede Gabrielle?

 

 

 

Gabrielle le mira a los ojos

 

 

Xena la abraza y las lágrimas le resbalan por las mejillas de Gabrielle.

 

 

 

 

Gabrielle aproxima su boca a la de ella y la besa con todas las fuerzas de su corazón… un segundo y no obtiene una respuesta… un segundo más y es Xena quien la devora con unas ansias jamás conocidas por la bardo, que se olvida de que es invierno, de donde están, se olvida de todo, hasta de su nombre, se olvida de todo lo que le rodea… menos de ella… pero ese momento no dura mucho, el chico toca una vez más la puerta y ellas saben que deben acudir a una misión. Xena se separa lentamente de la boca de su bardo, abrazandola con fuerza, y le susurra al oído.

 

 

Xena se separa del abrazo y levanta la barbilla de la bardo con suavidad, Gabrielle le mira con sonrojo y solo es capaz de asentir con la cabeza.

 

 

Gabrielle se levanta y rápidamente trata de componerse antes de salir, minutos más tarde sale solo para comprobar que los años no pasan en balde en una persona. Frawitz le esperaba con todo lo que Xena le había dicho le pidiera a él. El asombro de Gabrielle no pasa desapercibido para el viejo, que se acerca a ella con las cosas perfectamente envueltas para el viaje.

 

 

 

 

Cuando Gabrielle sale de la cabaña, Xena ya le esta esperando montada sobre Argo, la bardo guarda rápidamente los víveres en las alforjas de Argo y Xena le extiende la mano pero en esta ocasión Xena la acomoda delante de ella y no atrás, Gabrielle le da a Xena la capa y esta se la pone rápidamente, el pequeño cuerpo de la bardo se ve envuelto por los brazos de Xena, ahora no le importa nada solo el hecho de estar al lado de la mujer que ama.

 

 

Le pregunta Gabrielle mientras ve al nieto de Frawitz, conduciendo al establo a un caballo que denotaba un cansancio extremo.

 

***************************************************************************************

 

Capitulo II

El Viaje

 

El cielo comenzaba a obscurecerse no era muy tarde pero la visibilidad del camino se había vuelto un poco difusa, así que Xena y Gabrielle decidieron buscar un lugar donde alojarse, para fortuna de ellas encontraron una cueva no era muy grande pero al menos podrían pasar la noche bajo un techo, Xena bajo primero para ayudar a Gabrielle a desmontar, una vez a bajo las dos empezaron a preparar todo para la cena. Xena fue en busca de leña, mientras Gabby, preparaba las mantas, Xena llego poco después con una gran cantidad de leña.

 

 

Gabrielle se acerco a las alforjas y saco la comida un poco de pan, queso una botella de vino, carne seca y demás cosas que Frawitz les había preparado.

 

 

 

Gabrielle bajo la mirada y se ruborizo ante el comentario, recordaba la escena del baño y eso la apeno bastante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Xena le sonríe dulcemente mientras se disponen a cenar, mientras lo hacen Xena no deja de mirar a ese pequeño ser llamado Gabrielle, aún no puede creer que esa pequeña rubia la haya podido hacer cambiar de manera tan radical, esos ojos verdes, tan llenos de paz, de bondad, ese rostro tan bello y lleno de inocencia, su pequeño cuerpecillo, ahora más fuerte que antes, su figura atlética, era en verdad realmente hermosa, para Gabrielle la mirada de Xena no le era desapercibida, sentía una enorme inquietud, por un lado estaba muy emocionada por el amor que Xena le había confesado, pero por otro lado estaba un poco temerosa, no por Xena sino por ella misma, que sucedería si hacían el amor, ella sabía que era una neófita en esas artes, y si Xena se sentía desilusionada de ella, y si no la satisfacía, y sí…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ambas mujeres se besan de manera suave y tranquila, saben que la noche empieza y aún falta mucho para el amanecer, así que no hay prisa, hay tiempo suficiente para enseñar y aprender las artes del amor… poco después de cenar Gabrielle prepara las mantas como de costumbre, aunque se haya en una duda, ¿ debe de ponerlas juntas, o separadas?, la respuesta le llega cuando Xena la sujeta por la cintura y deposita un beso en su cuello, haciéndola sentir una oleada de pasión incontenible. Ahora sabía que Xena le enseñaría las artes del amor y ella estaba dispuesta a aprender todo lo que le fuera posible, Xena soltó a Gabrielle regalándole una sonrisa, Gabby le devolvió el gesto, mientras Xena alimentaba el fuego, Gabrielle junto las mantas formando solamente una, pese al frió que imperaba a fuera el tamaño de la fogata y las antorchas que Xena había puesto a lo largo de la pequeña cueva, hacían que esta estuviera cálida y agradable, Xena decide salir a buscar más leños, esto lo aprovecha Gabrielle para desnudarse e introducirse entre las mantas, a pesar de todo siente un poco de nervios, sabe que tiene que dar lo mejor de sí para complacer a la mujer de su vida, poco tiempo después Xena regresa cargada de una gran cantidad de leños suficientes incluso para una noche más, deja todo preparado y comienza a desvestirse, Gabrielle la contempla atentamente, su cabello negro como la noche, sus brazos fuertes, sus manos ágiles, sus senos firmes, su cintura la cual adora abrazar cuando cabalgan juntas, sus piernas fuertes y ágiles, es toda una maravilla contemplar el cuerpo de esa mujer que la vuelve loca con la más mínima de sus caricias y sobre todo saber que la ama, que es a ella a quien esa poderosa mujer AMA, Xena se introduce entre las manas junto a su bardo, al sentir el contacto de sus pieles un estremecimiento embarga a amabas mujeres, es un sentimiento lejos de cualquier otro que hayan experimentado. Se abrazan.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sellaron sus juramentos con un largo beso, Xena acaricio el cuerpo de su bardo, recorriéndolo de arriba a bajo, trazo una línea húmeda con su lengua a través del cuello de Gabrielle hasta llegar a sus senos, acariciándolos con las yemas de sus dedos y succionándolos de manera tierna, ante tales caricias Gabrielle dejo emitir de su garganta suaves y profundos gemidos, que incitaban a la guerrea a comerse viva a su amada Gabrielle, Xena se deleito en los duros pezones de su bardo un buen rato hasta dejarlos totalmente empapados con su saliva, le besó los hombros excitándola poco a poco, bajo su mano recorriéndola desde su estómago pasando por su vientre hasta tocar lo que Xena consideraba una zona totalmente virgen y pura, con toda la delicadeza del mundo, inició la exploración a ese mundo el cual jamás imagino llegar a tener acceso, sintió la humedad de su pequeña bardo envolver por entero sus dedos, ante esas caricias Gabrielle se éxito aún más, se asió con fuerza al cuerpo de su guerrera hundiendo su rostro en el cuello de Xena, inicio el movimiento de sus caderas acompasadamente, según el ritmo de su guerrera.

 

 

 

Xena se deshizo del abrazo de su amada, y se dispuso nuevamente a recorrer con suaves besos el cuerpo de la mujer que era el todo de su vida, paso sus labios por sus senos, por su estomago, bajo a su vientre, deposito sus labios en esa zona de la cual deseaba beber el sabor más exquisito de la mujer que amaba.

 

 

 

Xena la tomo firmemente de la cintura y empezó a succionar de manera suave y rítmica, haciendo con esto que la bardo se sumergiera en un profundo estado de éxtasis, debido al goce que sentía sus caderas se movieron primero lentamente y después más rápido, era algo inconcebible para Gabrielle, jamás había sentido tanto placer en su vida, trato de aguantar lo más que pudo, emanado los más profundos y deseosos suspiros y gemidos, se sujeto fuertemente a las mantas, susurrando en un principio el nombre de su guerrera, para después llegar al punto máximo de su orgasmo, en un profundo gemido combinado con el nombre su amada. Su respiración acelerada se fue controlando poco a poco, Xena subió hasta su rostro y comenzó a besarle la frente, sus mejillas, su barbilla, toda ella la acaricio y beso con pasión y entrega. Fue un momento sublime porque Xena a pesar de la excitación tan grande que sentía, su mayor placer consistió en satisfacerse a su bardo por completo.

 

 

 

 

****************************************************************************************

 

Capitulo III

Una Misión Que Cumplir

 

Tras una larga jornada Xena y Gabrielle llegaron casi al anochecer al reino de Kúzter, estaban realmente cansadas por el largo viaje ya que solo se detuvieron el tiempo suficiente para comer y dejar que Argo descansase un poco. Casi al llegar al castillo del rey Loghánus, este salió a su encuentro, Xena desmonto al igual que Loghánus, pero lejos de recibir un apretón de manos Xena le propino un fuerte golpe que hizo que Loghánus cayera al suelo de un sentón. Inmediatamente los guardias desenfundaron sus espadas, pero Loghánus soltó una carcajada y ordeno guardar las armas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un rato después Loghánus, Xena, Gabrielle, Kadeuz y el hechicero Gímor se encentran sentados cenando y discutiendo todo ese asunto de la rueda del tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una vez estuvieron solas Gabrielle interrogo a Xena.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gabrielle se levanta sobre las puntas de sus pies, con sus manos sujeta el rostro de Xena y la besa como queriéndosela comer, Xena reacciona con sorpresa ante el beso de su bardo lleno de pasión y de entrega, Gabrielle se separa lentamente de Xena, le mira sonriente y le dice.

 

 

Gabrielle se desviste frente de su preciosa guerrera, de forma lenta y sensual, desea provocar en Xena la excitación más grande que haya sentido jamás, Xena le mira observándola de arriba a bajo deseando grabar en su memoria cada parte de ella, cada curva de su cuerpo, cada sonrisa, cada mirada… al terminar de desvestirse se acerca a Xena quien intenta abrazarla pero Gabrielle menea la cabeza en forma negativa y le sujeta las manos.

 

 

Tras lo dicho le comienza a quitar su armadura y mientras lo hace roza la piel morena de Xena de forma suave y acompasada, Gabrielle observa la desnudez del cuerpo de su amada, se deleita contemplándola una y otra vez, ella sabe que ese cuerpo, esa alma, ese corazón le pertenecen por completo, toma a Xena de las manos y la conduce al lecho donde la recuesta, Gabrielle se sienta a su lado se inclina a besarla, acaricia los brazos de su amante, baja hasta sus pezones y los acaricia de forma gentil, Xena la siente tan suave en sus movimientos, la siente realmente inocente hasta en sus caricias, Gabrielle se recuesta sobre su guerrera, Xena la siente ligera como el suave viento.

 

 

 

 

Xena se deja llevar por las caricias de su joven bardo, intenta acariciar a Gabrielle pero esta se lo impide, desea llevar a Xena a un estado de éxtasis no conocido por ella, le besa su rostro, su cuello, sus hombros, sus senos, traza una línea húmeda que corre del pecho de su guerrera hasta el vientre, aún no la toca en el centro, baja a sus piernas besándolas y rozándolas, oprimiéndolas con sus manos, dándoles suaves mordiscos, Gabrielle se entusiasma recorriendo de arriba abajo a su hermosa princesa, Xena se entrega a Gabrielle de forma sumisa, entregándole hasta el alma, pese a los deseos tan fuertes que siente de querer abrazarla y poseerla Xena se detiene y obedece a su bardo en no tocarla, Gabrielle introduce sus dedos en ese lugar tan esperado y deseado por ella, siente la humedad de su guerrera envolviendo sus dedos, arriba y abajo así es el movimiento de su mano una y otra vez va despacio disfrutando el hecho de ver a Xena rendirse ante ella, ¡Sí cuanto lo había anhelado! Y por fin lo había conseguido Xena se rendía ante ella por amor, en verdad esa guerrera la amaba y la amaba con toda su alma, ¿acaso Gabrielle podría ser más feliz?, No ella pensaba que no, lo tenía todo en sus manos y ese todo era Xena su felicidad fue total cuando su guerrera deja escapar un gran gemido y atrapa la boca de Xena besándola con una pasión incontenible. Esa noche las amantes duermen entre un cálido y dulce abrazo sus rostros denotan una gran tranquilidad ¿acaso hay cosa más bella que esta escena?.

 

Comienza un nuevo día Xena se levanta temprano y observa a su pequeña bardo y se da cuenta de que ya no es más una pequeña, ahora es toda una mujer, es su mujer. Sabe que si la piedra del tiempo cae en manos equivocadas la puede perder para siempre, así que se decide recuperarla cueste lo que cueste, Gabrielle se mueve entre sueños aún dormida, se ve preciosa, su rostro tan dulce e inocente es tan hermosa.

 

 

En una de las torres un maquiavélico trato se esta cerrando.

 

 

 

 

Durante el desayuno Xena miraba a los tres individuos, estaba casi segura de saber quien era el culpable pero… debía confirmar sus sospechas.

 

 

 

 

 

****************************************************************************************

 

Capitulo IV

Sospechas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mientras tanto en el castillo Ares y la extraña sombra hablaban en lo alto de una de las torres del castillo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Cae la tarde Xena y Gabrielle regresan al castillo, a la entrada el guardián de los calabozos se acerca a ellas mostrando preocupación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Kadeuz, no dice nada se levanta y mira fijamente a Xena.

 

 

 

 

 

 

Xena y Gabrielle se presentaron ante Loghánus en el comedor.

 

 

 

 

 

 

 

El hechicero frunce el entrecejo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Loghánus se levanta enojado y se retira, Xena y Gabrielle hacen lo mismo, en el comedor solo quedan el guardián y Gímor.

 

 

 

 

 

Esa noche Xena y Gabrielle se aman de una manera total, no saben si mañana todo saldrá bien, un solo error y es probable que jamás se conozcan… en la madrugada Xena es la única que esta despierta, mira a su pequeña bardo una y otra vez, Xena se da cuenta de que debe actuar lo más cautelosamente posible, de otra forma perdería a su pequeña bardo, y eso era algo que en verdad no deseaba en absoluto.

****************************************************************************************

 

Capitulo V

Por Ti Volvería El Tiempo Atrás

 

El sol empieza a despuntar a través de las montañas, el frío de la mañana se siente realmente intenso, Xena ya esta de pie, Gabrielle aún duerme, Xena mira a través del ventanal el paisaje. Sí realmente es hermoso al fondo las montañas y los árboles cubiertos de nieve dan un hermoso paisaje, el cielo completamente azul intenso matizado por algunas nubes color oro.

 

 

 

 

 

Rato después en la salón del trono Loghánus, Gímor, Kadeuz, Xena y Gabrielle se encuentran reunidos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Xena se despidió de Gabrielle con un beso.

 

 

 

Momentos antes de que Loghánus salga del castillo, un guardia se acerca a él.

 

 

 

Xena por su parte se dirige a la colina, solo una figura a la que nadie ha hecho caso se ha quedado en el castillo… Kadeuz… una vez que Xena se ha perdido de vista se dirige velozmente a uno de los costados del castillo, baja por una puerta oculta tras uno de los muros, pasa por un tipo de laberinto, y llega a la puerta de una cámara, se apresura a conjurar. La puerta se abre lentamente, en el interior de la cámara al centro hay una figura en forma de rueda no es muy grande se encue