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Crecimiento y Recolección
Podemos distinguir varias fases en el proceso de
elaboración del chocolate, y otras tantas ha habido en su desarrollo histórico
desde el momento en que empezó a usarse como bebida fría hasta llegar a la
sustancia compleja y adaptable que es hoy. Este capítulo trata de las etapas
mas importantes en la producción del chocolate.
El cacao crece en unas
grandes vainas que produce el árbol del cacao, “Theobroma cacao”, una
especie de hoja perenne que crece en las regiones tropicales, en la zona
comprendida entre el 20º al norte y 20º al sur del ecuador. Este árbol es una
especie muy exigente, pues no prospera en lugares demasiados altos, demasiado
secos o fríos, y requiere estar protegido del viento y el sol excesivos. También
necesita protección de los animales salvajes que se alimentan de sus vainas, y
puede marchitarse fácilmente debido a la acción de diversos tipos de hongos.
Es tradicional que los árboles
del cacao se planten a la sombra de otras especies arborícolas mas altas, en
unas condiciones parecidas a las que suelen encontrarse en su hábitat natural
selvático. En zonas como la isla de Granada y partes de Jamaica, los árboles
del cacao crecen perfectamente sin necesidad de sombra adicional, siempre que
dispongan de suficiente humedad y nutrientes en el suelo. El árbol del cacao
crece hasta alcanzar un tamaño parecido al de un manzano y empieza a producir
frutos a partir del tercer año. Con suerte, puede continuar haciéndolo hasta
alcanzar los veinte años, y se han dado casos de árboles de esta especie que
han vivido casi cien años. Sus hojas verde oscuro y muy parecidas a las del
laurel, alcanzan de promedio unos 30 cm de longitud. Sus flores, pequeñas y de
color rosáceo, crecen formando densas inflorescencias directamente del tronco y
de las ramas principales sobre unas pequeñas protuberancias almohadilladas y
muy parecidas al fruto de la coliflor. Después de la polinización, las flores
tardan aproximadamente unos cinco meses en desarrollar las vainas del cacao. Y
cuando lo hacen se produce una verdadera explosión de color, pues las vainas
pueden ser de un matiz rojo brillante, verde, púrpura o amarillo, colores que
van cambiando durante el proceso de maduración. Las vainas maduras alcanzan
unos 20 cm de longitud, son de
forma oval y puntiaguda, y cada una contiene entre 20 y 40 granos de cacao,
envueltos en un suave hollejo blancuzco.
Guiándose por el color
de la vaina y por el sonido que hace su interior al ser ligeramente golpeado, el
recolector sabe cuando ha llegado el momento de la cosecha. Estar absolutamente
seguro del momento en que la vaina está madura requiere años de práctica, y
los recolectores expertos están muy solicitados.
Las vainas se arrancan
del árbol cortándolas por el tallo, las que están al alcance de la mano con
una hoz, y las de las ramas mas altas con un cuchillo curvo atado al extremo de
un palo largo. El corte de la vaina debe hacerse con cuidado para no estropear
la “coliflor”, ya que ahí se reproducirán de nuevo las flores y mas tarde
los frutos. En algunas regiones, la recolección del cacao se lleva a cabo
durante todo el año, aunque sobre todo entre los meses de mayo a diciembre. En
otras partes del mundo, África occidental por ejemplo, la cosecha principal se
recolecta entre septiembre y febrero.
Se cortan las vainas sin
estropear las semillas. Estas se sacan con un utensilio en forma de cuchara con
la pulpa que las rodea, y se disponen en un montón cónico sobre una base de
hojas de plátano. Luego se enrollan las hojas de la base y se añaden otras
hojas grandes para envolver los montones completamente. Así se inicia el
proceso de fermentación, que dura unos seis días. El proceso químico es el
siguiente: las bacterias y levaduras presentes en el aire se multiplican en la
pulpa que rodea los granos, esta se descompone formando un liquido ácido. Esto
aumenta la temperatura del montón y unas transformaciones mágicas tienen lugar
en el interior de cada grano. Su color cambia del púrpura al marrón chocolate
y el olor a cacao empieza a manifestarse –este es el primer paso crucial en el
desarrollo de granos de calidad superior. La fermentación a veces se omite,
habiendo plantadores y fabricantes a favor y en contra de ello.
Los granos de cacao se
secan sobre unas esteras de madera. Durante los diez o veinte días de este
proceso, los granos se van girando para que estén bien aireados y evitar que se
forme moho. El cacao de calidad superior es el de los granos secados con los
rayos del sol.
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(Christine
McFadden - Christine France/ "La gran enciclopedia del chocolate")