|
|
Otra de las dificultades
que tiene un aficionado principiante al comenzar a decorar su acuario es el de
las rocas y piedras que pueden utilizarse en la decoración.
Las rocas y piedras que usemos en nuestro acuario son fundamentales, tanto desde
el punto de vista estético como desde el de influencia química en el agua
donde las colocamos. Este último, es el más peligroso pues por desconocimiento
podemos colocar piedras que se "disuelvan", o transmitan propiedades
químicas perjudiciales; de tal manera que puede ocurrir que se mueran nuestros
peces, cuando "aparentemente" tienen buen aspecto.
Podemos
recoger piedras en nuestras salidas campestres, pero si dudamos de sus
componentes, siempre encontraremos en los comercios especializados las
convenientes. Si hacemos lo primero, las limpiaremos bien y luego las herviremos
convenientemente antes de utilizarlas.
Como un pequeño truco, podemos echar encima de ellas unas gotas de limón, y si
vemos que la zona empieza a "burbujear", sabremos que esa piedra tiene
elementos calizos y no podremos colocarla.
El empleo
de rocas, dará a nuestros tanques aspecto natural, pues forman con las arenas y
tierras los fondos de ríos y lagos.
Sí queremos reproducir partes altas de un río, las colocaremos más grandes y
con perfiles sin erosionar; si es para habitats de cursos medios, las piedras
serán mas redondeadas y más pequeñas; y por último si lo que tratamos es de
representar cursos bajos y desembocaduras, la arena será la protagonista y las
piedras serán sin duda pequeñas.
Suelos
arenosos: Dicho lo
anterior lo primero a tener en cuenta es que la base que vamos a emplear encima
del filtro de placa es la arena. Lo citado anteriormente de poder
recogerla en cursos de agua, también vale aquí. Si contamos con arroyos de
aguas limpias, podemos tomarla y lavarla convenientemente. Después hervirla
antes de usarla, así la desinfectaremos correctamente. Sino hay que recurrir a
la compra en el comercio.
También decir que vamos a encontrarnos con distintos gramajes, es
decir distintos tamaños de granos. Los mejores, desde nuestro punto de vista
son los intermedios; pues los pequeños tienden a "compactarse"
motivando el que el agua no pase bien y las plantas no se alimenten
correctamente. Por el contrario si es demasiado gruesa, la comida de nuestros
peces quedará en
los huecos y los peces no podran capturarla, se descompondrá y polucionará el
agua.
La arena está compuesta de forma mayoritaria por cuarzos, mosvocita y mica; que
son materiales inalterables, así podemos estar tranquilos de que no
estamos influyendo quimicamente en el medio acuático; siendo la base de
nuestros filtros biológicos.
Entre los peces que se podríamos tener con este tipo de suelos,
estarían: neones, escalares, barbos, danios, platys.....; es decir la mayoría
de peces tropicales de centro y suramérica, y también algunos asiáticos.
Suelos
rocosos: en los que tratamos de reproducir fondos de lagos o de
cursos superiores de ríos. Las arenas de estos tienen que ser más gruesas al
igual de las piedras, ya que el agua no ha erosionado estos medios y por ello
serán más grandes, angulosas. Podemos colocar grandes cuarzos, pizarras,
basaltos, lavas, granitos...
Entre los peces que se sentirán bien, tenemos:
botias, cíclidos africanos, killis....
Consejo: así pues lo importante es tener en cuenta que en general, serán las cuarcitas, las rocas que mayoritariamente podemos colocar, no usando rocas calizas, salvo en acuarios muy específicos geográficos determinados. El simple hecho de colocar corales o rocallas, motivará la alteración del agua, al disolverse la cal de ellos. Son atractivas pero no deben usarse, ya que motivarán el aumento de los grados de dureza y el ph se tornará más alcalino.