Muchos
aficionados al comenzar se encuentran con una cuestión con la que no contaban:
Qué es el ph ¿ cómo medirlo ? ¿con que frecuencia?
Cuando se habla del ph en términos
técnicos, se hace para referirse al potencial de iones de hidrógeno que se
encuentran en el agua. En palabras sencillas para nosotros: el
grado de acidez o alcalinidad del agua.
Debemos medir su grado pues es de suma importancia el
control del mismo, ya que si los valores se alejan de los normales nuestros
peces morirán al no poder soportar las condiciones del agua. Es verdad que
muchos acuarofilos no miden regularmente sus valores, ya que consideran que los
peces se adaptan a diferentes calidades ( siempre y cuando no sean extremas); y
ponen como ejemplo, que la mayoría de los peces que compramos en los comercios,
vienen de países lejanos (criados industrialmente), son transportados (con lo
que el viaje implica....), llegan a los comercios y son introducidos en tanques
de aguas no semejantes a las de origen; y para terminar los llevamos a nuestras
casas donde a su vez también soportan otras condiciones.
Bien, aunque no deja de ser cierto parte del anterior
planteamiento, debemos de pensar que si queremos tener a nuestros peces viviendo
en acuarios que tratan de reproducir un ambiente natural al de su origen, al
igual, que piedras y plantas, y que vivan en buenas condiciones. Por ello
tendremos que reproducir también esos valores naturales
del habitat de origen de las especies que tratamos. Esta idea resulta
imprescindible si lo que queremos además es que se puedan reproducir en
nuestros acuarios.
Hemos de saber que la mayoría de las especies que
tenemos viven entre valores de 6 a 8 de ph.
Siendo el valor 7 el neutro y hacia el que
tenemos que estar orientados pues es el valor de equilibrio, pues indica que
nuestra agua, no es ácida, ni alcalina. Es más ácido, si el número es menor
de 7 (6,5; 6 ; 5,5.....). Y es más alcalino, si el número es mayor (7,5;
8,5;....).
En la naturaleza
las aguas de selvas y bosques tienden a ser ácidas, mientras que las de las
cuencas rocosas son más alcalinas; por ello habrá especies que prefieren aguas ácidas, y
otras, alcalinas, y debemos contemplarlo.
Las aguas que usaremos
normalmente son las del grifo de nuestra casa; pues es difícil obtener aguas de
lluvia en buenas garantías. En aquello lugares con aguas duras de la red pública,
se puede plantear (si no son muchos litros, el comprar el agua). De todas maneras el agua del
grifo, aunque tiene la ventaja de que es tratada para poder ser usada con garantías,
tiene también un inconveniente: se usa cloro para desinfectar, y ello hace que
sea mala para nuestro acuario. Tendremos que recurrir a líquidos que eliminan
el cloro (anticloro comercial), o, dejarla en reposo para que se evapore el gas (con 1-2 días es
suficiente).
Cuidado también con los elementos decorativos o rocas que puedan acidificar o
alcalinizar el agua, a veces es simplemente esto que colocamos lo que hace que
por desconocimiento nos cambie el ph del agua.
Para medirlo, podemos usar dos métodos distintos que encontramos en las tiendas
especializadas. El primero son unas tiras de papel sensibles, que al introducir
en el agua nos da el valor aproximado del ph. Algunas de este tipo también nos
indican a la vez, nitritos, nitratos, amoniaco...etc. Por lo que pueden resultar
interesantes, ya que podemos tener toda la información a la vez.
El otro método, consiste en un líquido reactivo que tenemos que echar en
alguna probeta y contrastar con la escala de colores que nos facilita el
fabricante. De esta manera, de forma rápida medimos el valor del ph del agua
que tenemos. Como norma deberíamos medirlo una vez a la semana, para no
llevarnos algún susto, y tener que hacer cambios inmediatos de agua. Podeis
elaborar en una libreta o en el ordenador algún documento para ir anotandolo y
observar como cambia o mantiene.
Otra cuestión a tener en cuenta es que podemos encontrarnos pequeñas
variaciones en las mediciones de ph, dependiendo de el momento del día en que
lo hagamos; pues en el ph influye claramente la cantidad de CO2 que este
disuelto. Así si tenemos un acuario bien plantado el ph será más bajo por la
noche, ya que las plantas toman Oxígeno y sueltan CO2; y por el día el ph
será más alto, pues las plantas están tomando CO2 y desprendiendo Oxígeno. Es
decir a mayor concentración de CO2 en el agua, el ph es más bajo.
Siempre que tengamos que variar el ph, habrá que hacerlo de forma gradual, pues de cambiarlo bruscamente, será muy negativo para los peces. Si tenemos el ph ácido, además de realizar cambios de agua periódicos, podemos añadir más CO2 al agua; y si es alcalino, además del cambio de agua pertinente, podemos colocar turba para acuarios en el filtro y así tratar de regularla. También en ambos casos en los comercios podéis encontrar pastillas o líquidos de diversas empresas que ayudan en un sentido o en otro a ir cambiandolo. Si tenéis que realizar alguno, hacerlo siempre muy gradualmente y muy despacio.
Consejos:
Si nuestro acuario dispone de buen agua, el pez gozará también de buena salud.
Tender a que el agua tenga el valor neutro de ph : 7
Si se tiene que variar, los cambios deben de ser graduales y lentos.
Realizar cambios periódicos de agua. Así se ayudará a mantener el ph neutro.
Si existe algún sistema de introducción de CO2 como abono para las plantas, puede bajar el ph.
Medir el ph de forma periódica : cada 7 o 10 días.
Vigilar que elementos decorativos o rocas tenemos, pueden variar el ph.