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Origen:
Pertenece a la familia de los
Pantondontidae .ó pez mariposa.
Es un pez difícil para los no iniciados. Se
caracteriza por presentar una boca dispuesta hacia la superficie (hacia arriba);
dorsal pequeña, y laterales verdosos o plateados.
Otro aspecto notable es que tiene dientes en su mandíbula, así que !! cuidado
!!
Lo más notable es que las aletas pectorales son muy grandes, lo que le permite
dar verdaderos saltos fuera del agua para atrapar insectos, o
"avanzar" por la superficie. El aspecto de las aletas es lo que le da
su nombre para el aficionado: pez mariposa. Hay que tener cuidado con su
manipulación pues, los radios de todas sus aletas son espinosos. Estos radios
tienen una coloración que alterna color oscuro y claro.
En el
acuario:
En su hábitat natural, gusta de ríos, con mucha
vegetación y aguas tranquilas; por lo que nuestro acuario también tendrá que
reflejar estas condiciones. Plantar abundantemente con plantas que lleguen hasta
la superficie, y colocar filtros que muevan el agua lentamente. Así pues
necesita de acuarios amplios (más de 60 cm), bien plantados. Si conseguimos
colocar algunas flotantes, mejor que mejor.
Tiene costumbres nocturnas y durante el día permanece
escondido.
Como hemos dicho es un pez típico de superficie: su boca, su
forma, su vida, pendiente siempre de la superficie y sus presas.
Alcanzará unos 10-12 cm. Los machos son mas grandes que las hembras, y tienen
una aleta anal terminada en punta. La de la hembra es más redondeada, por lo
que es fácil distinguirlos.
En
cuanto al agua prefiere las de tipo blando y algo ácidas.
Su comportamiento no es del todo bueno, pues puede
comerse peces más pequeños.
Alimentación: se alimenta sobre todo de insectos. También podemos
facilitarle comida seca, larvas, moscas y pequeños gusanos.
Reproducción:
Bastante difícil. Los desoves se producen por la noche, ya que tiene hábitos
nocturnos. Las puestas son de pocos huevos, de color marrón-negro, que
abandonan, y que acaban flotando en la superficie.
Los alevines nacen tres o cuatro días más tarde. Y si ya de por sí las
puestas son raras, si tienes suerte con alguna, la otra dificultad es dar de
comer a los alevines, que se muestran extraordinariamente inapetentes; incluso
con comida viva.
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