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    Experiencia Personal en Copépodos. Colaborador: Paco.

Bueno, mi experiencia con los copépodos no ha sido muy buena. Todo empezó cuando compré unos discos y los empecé a criar. Adquirí en principio 5 pequeños que crecían lentamente.

El Acuario no era muy grande (60 litros), aunque ya sabéis que los Discos necesitan por lo menos 150 litros de capacidad para que estén a gusto, crezcan y puedan procrear. Pues bien, como ya sabemos los Discos además de comida de escamas, como el resto de especies, necesitan comida viva y otros preparados que venden, como comida especial para Discos.

A mis oídos llegó una información respecto a la alimentación de los mismos, que consistía en una mezcla  proporcionada de ciertos componentes entre los que había mejillones, carne picada, espinacas, corazón de vaca y hígado de pollo. Todo lo anterior se trituraba y mezclaba y se congelaba en una fina capa sobre papel aluminio para que se pudiera partir bien en raciones para posteriormente alimentar a los Discos.
Hasta aquí la historia es normal. Como comprenderéis al sumergirse la ración en el agua se empezaba a disolver y a enturbiar el agua un rato. Yo alimentaba con este complemento a los peces una vez a la semana y pasadas unas cuantas empecé a observar en las esquinas superiores del Acuario “una nube de no se qué”. Al principio no le di mayor importancia, cambié una parte importante de agua del Acuario y así seguí otra semana. Parecía que habían desaparecido esas nubecillas, pero cual fue mi sorpresa cuando al cabo de un pequeño tiempo comencé a verlas de nuevo. Los peces en sí, no parecían verse afectados en ninguna parte de su cuerpo, asimismo las branquias de los peces estaban limpias y en perfecto estado y nadaban con el movimiento normal de estos peces.

Como poseo un pequeño microscopio, tomé una muestra de agua, en particular de las esquinas y “miré por el agujerillo”. Cuando logré enfocar alguna imagen, me quede sorprendido del “animalejo” que aparecía ante mis ojos. Posteriormente informándome y buscando documentación llegué a la conclusión que era un Eudiaptomus Graciloides, copépodo del género Argilus, y que maldita la gracia de su apellido, pues tuve que vaciar todo el acuario y limpiar las piedras y toda la arena y dejarla secar, no una vez, sino dos veces pues el primer cambio de agua no fue suficiente para acabar con ellos, pues volvieron en unas pocas semanas.

Dejé de alimentar a los Discos así, y volví a cambiar el agua. Con tanto “cambio de agua”,  los Discos fueron “desapareciendo” poco a poco y me quede al final con 2, que regalé más tarde a un amigo.

          No llegué a una conclusión clara, pues no sabía si los Discos eran los propios portadores de estos crustáceos microscópicos, o había sido algún compuesto de comida o el preparado mío el causante de su aparición. Lo cierto es que he tenido variedad de especies en el acuario desde hace aproximadamente 16 años y es la única vez que he visto a estos inquilinos tan desagradables, que por muchos compuestos comerciales que vendan la única solución desde el punto de vista de mi experiencia es cambiar todo el agua del acuario, limpiar bien las piedras y adornos, cambiar la tierra y poner a los peces en cuarentena hasta que la tempestad pase. Y sobre todo mucha suerte, pues no es fácil observar a estos inquilinos y sospecho que cuando nos damos cuenta ya es demasiado tarde y todo el acuario está lleno de estos “oKupas”.

 Esta es mi experiencia con los Copépodos, ¡ parece mentira que tan pequeñitos hagan tanto daño ¡.

          Bueno me despido y espero que os sirva de algo este párrafo. Otro día os contaré si podemos la experiencia con enfermedades, o con otras cosas, ya que no todo va a ser así en el mundo de la acuariofília. Y no os desaniméis si al principio mueren peces, plantas y todo bicho viviente del Acuario, puesto que nos ha pasado a todos.

Lo que hay que hacer es asesorarse bien antes de comprar un Acuario, y empezar con especies fáciles, que lo mismo al cabo de 16 años vuelves a ellas, nunca se sabe, y hacer lo mismo con las plantas, que son tan o más importantes que los peces para el equilibrio viviente del acuario.

Animo acuarófilos, pronto llegareis a ver como crecen y se multiplican las especies y crecen las plantas y sí de vez en cuando algún parásito nos visita, calma, pero acabemos con él pues representa un gran peligro.