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Cúmulos estelares en el Escudo

  

La pequeña constelación del Escudo fue introducida por Hevelius ya en el siglo XVII para cubrir un hueco existente entre la cola de la Serpiente, la cabeza de Sagitario y el Águila. Se supone que representa el escudo del rey de Polonia, Jan Sobieski, en homenaje a la resistencia que ofreció en Viena durante 1683 frente a un ataque turco.  No es una constelación con estrellas brillantes (a Sct tiene magnitud 3.85), pero sin lugar a dudas lo que más destaca de ella son los preciosos cúmulos estelares que posee. No olvidemos que estamos en plena Vía Láctea.

El cúmulo más brillante y rico es M11 (NGC6705), también como el cúmulo del Pato Salvaje, situado en el margen septentrional de la nube de estrellas de Scutum, una región brillante de la Vía Láctea, a 5600 años luz. Con una magnitud conjunta de 5.8 y un tamaño de 14’, se trata de un objeto muy fácil de observar, que incluso puede detectarse a simple vista. Para localizarlo, podemos partir de b Sct, y de ella desplazarnos 1.7º al SE. Lo curioso de este cúmulo es que está formado por aproximadamente medio millar de estrellas comprendidas entre las magnitudes 11 y 16, siendo la mayoría estrellas jóvenes azules de tipo espectral B8. Es tal el apiñanamiento de los soles que a bajo aumento resulta difícil separarlos. La estrella central de magnitud 8 no pertenece al cúmulo.

     El nombre popular que este cúmulo recibe (Pato Salvaje) se debe a la forma de V que muestra con un telescopio pequeño o mediano (como es el caso del dibujo que acompaña a este artículo). Así, según algunos observadores, da la sensación de que se trata de un bandada de patos. Sin embargo, el hueco que queda entre la V está lleno de estrellas débiles, de magnitud 13 a 16, que se pueden apreciar perfectamente a partir de un telescopio de 250 mm.

     Podemos ahora situarnos en alfa Sct y, con un ocular de bajo aumento, comprobaremos que al N de la estrella (que es una gigante roja de tipo espectral K2) nos encontramos con el cúmulo NGC6664. Aunque tiene magnitud conjunta 7.8, es mayor que M11 (ocupa 16’). En esta caso, sí podremos apreciar una mayor separación entre las estrellas, que tienen magnitudes entre 8 y 14.

    Si nos dirigimos unos 2º al E llegamos a la estrella variable d Sct (4.60-4.70) y continuando medio grado más hacia el E encontramos el cúmulo abierto M26 (NGC6694).  Este cúmulo abierto es más débil y pequeño que los anteriores, pues tiene una magnitud conjunta de 9 y un tamaño de 9’. Está a 5100 años luz. Con un telescopio pequeño, aparece como una nubecilla casi cuadrangular. La mayoría de sus estrellas tienen magnitud 11 o menor. Podría parecer que es un objeto más lejano que M11, pero no es así.

     Si subimos dos grados y medio hacia el NE nos encontramos con NGC6712. Se trata de un cúmulo globular situado en el halo galáctico, a 22000 años luz del Sol.  Su tamaño es de 4.3’, teniendo una magnitud conjunta de 8.2, por lo que resulta un objeto no muy difícil para pequeños telescopios. Junto a este cúmulo se encuentra la nebulosa planetaria  IC1295. Se trata de un objeto más complicado, pues tiene magnitud 12.7 y un tamaño de 1.7’´ 1.5’. Con un telescopio mediano y un buen mapa de localización no tiene pérdida, aunque para un reflector de 156 mm hay que usar visión apartada para verla.

Mapa de localización de la nebulosa planetaria  IC 1295 junto al cúmulo globular NGC6712

    Otros cúmulos abiertos a destacar son NGC6648 y NGC6625. De éste podemos saltar rápidamente a M16, la nebulosa del Águila en Serpens, y de ahí continuar nuestro recorrido por las nebulosas y cúmulos de Sagitario.