Las iguanas deben vivir dentro de un terrario adecuado (por ejemplo: un acuario para
criar peces, una caja de madera o de rejillas, etc.). Este debe ser lo suficientemente
grande para que pueda moverse y alta para escalar. Unas medidas aproximadas serían:
Para iguanas jóvenes (menos de 18 meses):
80 x 70 x 100 cms. (largo, ancho y alto)
Para iguanas adultas (más de 3 años):
3 x 15 x 2 metros (largo, ancho y alto)
El terrario debe estar perfectamente equipado con: una placa calefactora, un tubo
fluorescente emisor de rayos UVB, varias ramas, un pocillo para la comida y un cuenco con
agua (lo suficientemente grande para que la iguana pueda bañarse en él).
Existen varios materiales que pueden ser utilizados para el suelo del terrario, pero
también existen algunos inconvenientes respecto a ellos:
El material más aconsejado son las planchas de césped artificial, ya que aparte de su
bajo coste, son duraderas y fáciles de limpiar y desinfectar.
El papel de periódico también es muy utilizado debido a que es muy barato, manipulable
y fácilmente desechable, con el inconveniente de que resulta bastante antiestético.
No es recomendable utilizar tierra, arena, grava o piedras de acuario, ya que aparte de
que son difíciles de desinfectar, pueden constituir un peligro de obstrucción intestinal
debido a su ingestión.
La arena para gatos (sepiolita), tampoco es un buen sustrato, ya que aparte del peligro
de ingestión, puede ocasionar lesiones debido al roce continuado con las extremidades,
regiones ventrales del abdomen y de la cola.
Tampoco es aconsejable la utilización de pequeñas alfombras, paños u otros tejidos;
ya que existe la posibilidad de que se enganchen fibras sueltas alrededor de los dedos. En
estos casos, se reduce o interrumpe el aporte sanguíneo a los mismos pudiendo llegar a
producirse la necrosis de algunos miembros debiendo ser amputados.
Por último, existen tacos de corcho esterilizado. Tienen la ventaja de una gran
capacidad para retener una alta humedad, pero a la vez, es un buen medio para el
crecimiento de bacterias y hongos, por lo que será necesario cambiarse habitualmente. A
parte, puede que algún trozo sea ingerido accidentalmente pudiendo provocar una
obstrucción intestinal.
Respecto a la decoración interior:
Es recomendable colocar ramas secas y gruesas donde la iguana pueda descansar y saltar,
ya que se trata de animales arborícolas. Los troncos más recomendables son los de
árboles leñosos frutales (manzano, peral, etc.) y no deben ser utilizados árboles
resinosos como el pino, o tóxicos como la higuera y el algarrobo.
Debemos emplear algunos objetos en los que se puedan esconder como son: piedras,
cortezas de árboles, cactus secos, cortezas de corcho artificial....
En el caso de que haya espacio suficiente, también es recomendable colocar un pequeño
hibisco, de esta forma, las iguanas treparan y también se lo comerán (ya que les gustan
sus hojas y flores).