En general, las iguanas no son propensas a enfermar y vivirán un
largo período de tiempo si llevamos a cabo los cuidados necesarios y las mantenemos en
las condiciones adecuadas (humedad, luz, dietas, etc.)
La gran mayoría de las enfermedades son debidas a los cuidados
inapropiados por parte de sus propietarios. En cualquier caso, "más vale prevenir
que curar", pero si a pesar de ello, aparece algún síntoma que haga evidente que la
iguana está enferma, los mejor es actuar de inmediato; en algunos casos será suficiente
llevar a cabo una serie de pautas, pero en otros será necesaria la intervención de
algún veterinario. Para evitar este tipo de situaciones, lo mejor es su observación, ya
que cuanto antes sea puesta en tratamiento mayores serán las posibilidades de curación.
Parásitos externos
: Algunos de estos pueden ser: de la
familia de los ácaros, garrapatas u otros de tamaño muy diminuto los cuales son
detectados por las actitudes de restregado del área ocular o por la aparición de puntos
negros sobre la piel (estos puntos negros son la materia fecal de estos diminutos
parásitos). Estos se ubican generalmente en las axilas, boca, ojos, alrededor de los
oídos o en cualquier parte del cuerpo donde las escamas son más finas. Solución sería
introducir a la iguana en un recipiente con yodo diluido con agua, también sería
recomendable que después del baño le pasásemos un algodón empapado en yodo. El mismo
día que llevamos a cabo esta tarea, deberíamos hacer los mismo con el terrario: hervir o
meter en el horno los tronquitos y las piedras para así eliminar los posibles parásitos,
cambiar completamente el sustrato del terrario (tierra, arena, plancha de césped...) y
los trozos de cortezas, es decir, desarmar el terrario completamente.
Parásitos internos
: Muchos de este tipo de reptiles
como las iguanas llevan consigo gran cantidad de parásitos internos; en principio no
tienen porque afectar a su salud, pero en los casos en que la iguana pierda peso o no gane
el suficiente será necesario acudir a un veterinario para que pueda identificar de que
especie parasitaria se trata y así llevar a cabo un correcto tratamiento.
Nariz lastimada
: Este daño suele ser ocasionado por el
roce de la nariz contra los vidrios o alambres de la jaula o terrario, ello es debido a la
existencia de algún tipo de incomodidad en su entorna v(mucho frío o calor, poco
espacio,...), lo que hace que la iguana quiera huir del lugar en donde se encuentra. La
solución suele ser fácil ya que cambiando algunos elementos de su terrario, se puede
conseguir una mejoría o curación total.
Infecciones respiratorias
: Dan lugar debido a la
exposición durante largos períodos de tiempo a bajas temperaturas, lo que hace que las
iguanas desarrollen distintos síntomas como: abundante mucosidad, ojos cerrados,
dificultad respiratoria, etc.. En estos casos deberemos acudir al veterinario para que nos
indique un antibiótico y fluidos hidratantes adecuados. Además, deberemos mejorar las
condiciones de alojamientos, así como aumentar la temperatura.
Quemaduras
: Son ocasionadas debido a la utilización de
"piedras calientes" o por el contacto directos con las fuente de calor. En el
caso de que sean quemaduras leves, podemos bañar a nuestra iguana en yodo rebajado con
agua tibia (15 minutos aproximadamente), posteriormente le aplicamos yodo puro sobre las
quemaduras, y finalmente le ponemos alguna crema antibiótica. Si se trata de una
quemadura más grave, será necesario acudir a algún veterinario para que realice el
diagnóstico oportuno ya que en estos casos pueden ocasionarse deformaciones musculares
irreversibles.
MDB o EMO (también llamado síndrome de popeye)
: Es un
problema muy grave y frecuente en las iguanas; consiste en una deficiencia de calcio que
hace que la iguana vaya debilitándose poco a poco hasta llegar a incluso morir en el caso
de no haber caído en la cuenta de su enfermedad o haberse dado cuenta demasiado tarde.
Uno de los primeros signos del EMO es que la iguana camina sin levantar ni erguir su
cuerpo para facilitar el desplazamiento. En el caso de una MBD más avanzada, la iguana ni
siquiera levanta su pecho y se arrastra por todo el terrario (si es que puede moverse),
existiendo muchas probabilidades de que se fracture o deforme algún hueso (sin
posibilidad de posterior recuperación).
En caso de MBD leve:
Comprar un nuevo tubo de rayos UVB para reptiles (puede que esté gastado, ya que sólo
duran 1 año aproximadamente).
Cambiarle la dieta por otra más rica en calcio (remolacha, escarola, perejil,
achicoria...).
Comprarle un suplemento de calcio (teniendo en cuenta que la dosis sea acorde con el
peso y tamaño de la iguana).
Mantener muy limpio el terrario, para así evitar más enfermedades.
Mantener una temperatura adecuada, ya que sin ella se hacen más difíciles sus
funciones vitales. En estos casos, también sería aconsejable mantener la temperatura
diurna también durante la noche.
En caso de MBD más grave:
Además de todo lo indicado anteriormente, habrá que recurrir a la administración de
calcio vía oral o inyectable (acorde con su peso y tamaño); como es de suponer, ello
deberíamos llevarlos a cabo con la dirección de algún veterinario.
Ojos infectados
: Debe ser tratado inmediatamente ya que
puede destruir la retina, el ojo o el hueso craneano. Lo correcto sería llevar a la
iguana a un veterinario para que le administre los antibióticos pertinentes. A parte,
debemos llevar a cabo una serie de acciones: mantener impecable su terrario, ofrecerle
mucho agua, dejar caer un poco de agua sobre el ojo (jamás intentar quitarle la pus) y
mantener la temperatura entre 30 ºC y 32 ºC durante el día y la noche.
Hipotiroidismo
: Se trata de una deficiencia en las
glándulas tiroides que hace que la iguana se vuelva inactiva, sin ánimos, que mantenga
los ojos cerrados la mayor parte del día o que sienta dolores en los músculos y
articulaciones. Todo ello hará que la iguana gane mucho peso y que su crecimiento se
alentice notablemente. Esta enfermedad suele ser causada por una mala alimentación,
consistente en grandes cantidades de espinacas, coliflor, repollo, cardos, raíz de
remolacha entre otros.
Falta de apetito
: Ello puede ser debido a un ambiente
frío, caliente o seco, mala alimentación, alimentación insuficiente, parásitos
intestinales, obstrucción intestinal, MBD avanzada,.... En estos casos la iguana no come
y está debilitada por falta de alimentación, consecuentemente no puede llevar a cabo sus
funciones vitales. Para empezar a poner solución, debemos alcanzar progresivamente una
temperatura corporal adecuada; posteriormente debemos rehidratarla, ya que debe ir
recuperando progresivamente los flujos perdidos, para ello le iremos dando pequeñas
cantidades de agua tibia (29 ºC 30 ºC) lo que a la vez será útil para aumentar
la temperatura corporal. Y finalmente deberemos reconstruir su flora intestinal, para
ello, le administraremos un poco de yogur (1 cc. ó 2 cc. según el tamaño) y
posteriormente (más o menos 1 hora después) un poco de banana licuada diluida en agua.