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CHELONIIDAE

Las siete especies de tortugas marinas son supervivientes de un grupo mucho más grande que alcanzó su mayor diversidad durante los períodos Jurásico y Cretácico.

La característica que diferencia a esta familia de las dulceacuícolas es el mayor desarrollo de las extremidades anteriores sobre las posteriores, el caparazón es menos fuerte que el de las dulceacuícolas y entre las placas óseas del caparazón y el plastrón hay grandes espacios llenos de piel fibrosa cubiertos por placas córneas fuertes.

Las tortugas marinas tan solo dejan el agua para poner los huevos, de manera que los machos pasan toda la vida en el mar. Hay algunas pruebas de que las hembras vuelven a poner los huevos en las playas donde nacieron. Lo cierto es que vuelven año tras año a la misma playa, lo que ha permitido a los humanos a predecir su llegada en la época de reproducción; la consecuencia es que las tortugas marinas esten casi exterminadas en muchos de sus campos de cría y que su existencia este amenazada globalmente.

El miembro más grande de la familia es la tortuga boba Caretta caretta que alcanza un espaldar de hasta 213 cm. y hasta 450 ó 500 Kg., aunque normalmente miden 150 cm. y 150 Kg.

 

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