CHELIDAE
Los quélidos o tortugas de cuello de serpiente (familia Chelidae) de Sudamérica, Australia y nueva Guinea están bien adaptadas a la vida en agua dulce. El largo cuello de la mayoría de las especies les permite respirar en la superficie sin exponer el cuerpo a los posibles depredadores y pueden mantenerse debajo del agua durante periodos largos mientras buscan el alimento : en concreto , insectos y sus larvas, cangrejos de río, renacuajos y también ranas y peces pequeños. Algunas especies añaden a su dieta plantas de agua, así como los frutos que caen en ella de los árboles de los alrededores.
Las cinco especies del género Chelonida, denominados quelónidos australianos o tortugas de cuello de serpiente australianas, viven en Australia y Nueva Guinea. La mayor es la tortuga gigante de cuello de serpiente C. expansa del sudeste australiano, con un espaldar de hasta 42 cm.; la longitud de la cabeza y el cuello es de 31 cm.o incluso más.
Las cinco especies de tortugas de cuello corto (género Emydura) y las tres especies de entre las tortugas de presa australianas (género Elseya) tienen cuellos más cortos, de longitud más o menos normal. Viven en Australia y Nueva Guinea, principalmente en aguas de caudal rápido, y nadan extraordinariamente bien. Como muchos otros habitantes de arroyos, con frecuencia las tortugas de cuello corto aparecen tomando el sol por la mañana temprano,tumbadas al lado de, o sobre otra tortuga, en lugares preferidos de la orilla del río y, si se las molesta, se sumergen rapidamente en el agua.
Los miembros de la familia sudamericana Chelidae incluyen tanto tortugas de cuello de serpiente como de cuello corto, y las dos especies de la tortuga de cuello de serpiente (género Hydromedusa) son superficialmente muy similares a las Chelonida australianas. Entre los habitantes de los arroyos hay, al menos, ocho especies del género de cabeza de sapo (Phynops, siendo la más conocida la tortuga de cuello ladeado P. geoffroyanus, de Brasil y Paraguay. La mayor es la tortuga de cuello ladeado y vientre jaspeado P. hillarii, con un espaldar de hasta 44 cm. y que llega a pesar hasta 1,200 gr.; vive en el río Paraná, el río Paraguay y en sus afluentes del este de Sudamérica.
En los arroyos de la región de El Cgaco, en el sur-centro de Sudamérica, que pueden secarse durante meses, viven tortugas más pequeñas del género Acanthochelys, cuya ecología es similar a la de los galápagos o tortugas de charca (familia Emydidae). Una especie, la tortuga de cuello ladeado de El Chaco A.pallidipectoris, es digna de mención por los largos espolones córneos en la parte superior de sus muslos. Mide 18 cm. de espaldar y, cuando los arroyos se secan, se entierra en lo profundo del fango hasta que comienza la estación de lluvias. Las dos o tres especies que quedan de este género viven en el este de Sudamérica.
En el norte de Sudamérica, en los sistemas fluviales del Amazonas y del Orinoco, aparecen dos miembros de la familia Chelidae que tienen unos cuantos rasgos poco frecuentes. La tortuga de cuello doblado Platemys platycephala, que mide sólo 18 cm. de espaldar, vive en arroyos poco profundos de corrientes lentas en los bosques de lluvia. Su coloración brillante amarilla, naranja o marrón recuerda la de las tortugas de los bosques del Sudeste Asiático y probablemente tiene una razón de ser similar; con una coloración discontinua y de camuflaje, la tortuga se confunde con una hoja del suelo del bosque o de lecho de arroyo.
La mata-mata Chelus fimbriatus se camufla igual de bien, pero por medio de otra estrategia. Su concha, que mide hasta 45 cm., es aplanada y estriada, de forma que se asemeja a un trozo de corteza y su cabeza y cuello, con apéndices en ambos lados, parecen una hoja caída. Así camuflada, la mata-mata su tumba inmóvil en las charcas poco profundas de los bosques o en los arroyos de caudal lento, elevando cada cierto tiempo su hocico hacia la superficie para respirar. Los peces no la reconocen como un depredador y nadan desprevenidos delante de su boca.